Tiempo al tiempo

Como siempre que llegamos a estas fechas, digo “oh, impresionante, ya pasamos la mitad de año!”

No sé si será que mientras más años uno cumple más rápido se siente que pasa el tiempo, o será, como leí alguna vez, que el universmo avanza cada vez más rápido, hacia donde ahí sí que no tengo idea. Algunas veces me pongo a pensar webadas y filosofar, y supongo que antes que existiera, que sé yo, el tren, los aviones, las telecomunicaciones etc, la sensación del tiempo habrá de haber sido mucho más lenta ¿no? onda tener que esperar semanas o incluso meses a la respuesta de una carta, cualquier viaje cercano tomaba días… todo era muchísimo más lento e imagino que ese apuro atávico que tenemos los habitantes del siglo XXI no debe haber existido. Si trajeramos a alguien del pasado hasta hoy seguro se volvería loco con todo el mundo corriendo, todo hiper rápido, todo para ayer… incluso ir al baño es para ayer. ¿Seríamos un poco más felices si nos tomáramos la vida con más calma o con menos urgencia?

Ahora, me doy cuenta que me incluyo en toda esta historia, me he descubierto alegando contra la gente que va más adelante mío por ir caminando lento cuando no tengo ningún apuro especial por llegar a alguna parte, me apestan las colas (eso tiene que ver con que si hay tiempo libre más vale ocuparlo en algo más interesante que mirándole la espalda al pelota de adelante) o que sé yo. El metro de Madrid lo encuentro lento y cuando se para entre estacón y estación me impacienta en el acto, generalmente camino rápido aunque esté paseando, y etcéteras varios.

Y cuando llegue a fin de año seguramente diré que el año se me pasó volando, y lo más probable es que así sea, como los últimos 10 años siento que han pasado muy rápido, y que al día siguiente de cumplir 16 cumplí 26 y mañana serán 36 y tanta rapidez arrasa. Alguien una vez me dijo que iba a la velocidad de la luz y que yo iba mucho más lento, y ante eso siempre pensé “yo no quiero ir a la velocidad de la luz, se llega demasiado rápido”. Sigo pensando así, la vida seguirá, inevitablemente, su ritmo, con nosotros entre medio midiéndolo como siempre; y en un abrir y cerrar de ojos ya será el día internacional de la caña 2009, los ciclos lunares se sucederán uno tras oros, afectándonos a su paso… ahhhhh, es demasiado! Como me gustaría vivir sin relojes ni calendarios!

Canción del Post: Dream Theatre – Panic Attack

Escribe un comentario