Dos meses
Bueno, ya cumplí dos meses (hace 5 días) desde mi aterrizaje en Madrid. Ya estoy un poco más acostumbrada, entiendo un poco más los códigos, a ciertas conductas, etc, se empieza a hacer un poco más familiar.
Por ejemplo, una de las cosas que hay que saber es que no existe prácticamente el servicio post venta al cliente. Una vez que la compraste, prácticamente dejas de existir. Imaginen, estoy tratando hace un mes de abrir una cuenta y todavía no me la activan… ya efectué un depósito y hasta que no se active, tengo esa plata congelada.
Cuando vas a una tienda o a un restaurant echas de menos la atención de Chile, en cualquier lugar se pueden demorar media hora en llevarte un plato, pides una botella de agua y te la traen a la cuarta vez que se lo recordaste, te responden bruscamente o con indiferencia y eso es normal. Lo que sí, como los garzones trabajan por un sueldo, no es costumbre dejar propina, y cuando la gente deja, el 10% no existe, se deja lo que se quiere, no existe una regla.
En los supermercados es un dezastre, por lo menos los que conozco yo, los reponedores son pocos y cuando les preguntas por algún producto con cueva te responden, cuando lo hacen te indican en alguna dirección donde hay un montón de pasillos y al final no entiendes nada, los pasillos no están señalizados y el orden de las cosas carece absolutamente de lógica.
Lo otro desperante es que a los españoles les gusta ver las películas en castellano, o sea, encontrar un cine donde las películas son subtituladas y es difícil, por suerte, uno de esos pocos me queda al lado de la casa. Aún así, desde que llegué he ido una sóla vez. Parece que el día barato es el lunes.
Bueno, evidentemente, hay expresiones típicamente chilenas, o al menos latinas, que acá no te entiende nadie. Por ejemplo “al tiro”. Generalmente dicen “ahora mismo”. “Taco” es “atasco”, “gringo” es “guiri”. Una de las cosas que me costó entender es cuando llamas a alguien y te dicen que está ocupado hablando por teléfono dicen “está comunicando”. Obvio que cuando me dijeron eso pensé que me estaban pasando la llamada. “Montón” se dice “mogollón”, “trabajar” es “currar”, “estoy ocupado” o “estoy complicado” es “estoy liado”, “es un hueveo” o “es una mierda” = “es un coñazo”, “me gusta” o “es la raja” es “me mola” o “eso mola”.
El primer piso es realmente el segundo, un cigarro es un cigarro, pero generalmente dicen “comprar tabaco”. Pero bueno, después de todo hablamos el mismo idioma, aunque el intercambio de acentos cuesta, al final, uno siempre termina haciéndose entender.