Ozzy / Korn en Chile
No alcancé a llegar a Black Label Society, que tenía muchas ganas de ver. Como sea, llegué a Korn.
Siempre estuve platónicamente enamorada de la voz de Jonathan Davies (así como de la de Corey Taylor), pero si hay algo que Davies tiene que Taylor, y gran parte de los cantantes no, es la multiplicidad de voces con la que es capaz de jugar y hacer sentir que no está solo sobre el escenario cantando. Hay dos cosas que puedo decir sobre el concierto Korn anoche: en vivo son una puta máquina y el bajo es impresionantemente arrollador. El sonido de anoche le pegó mil patadas en la raja al sonido de Maiden hace poco, en la misma pista atlética.
Después, por supuesto, el plato fuerte de la noche, el príncipe de las tinieblas Ozzy Ousborne. Aunque el público, por alguna desconocida razón, estaba bastante apagado, Ozzy presentó un show que cumplió perfectamente con las expectativas, con la sonrisa pegada todo el rato y movimientos como si se hubiera tomado unos cuantos rabotriles antes de salier a tocar. Nada que decir, lo que ví, estuvo a toda zorra. No lo vi entero, para variar.